Sobreprotección

Proteger a los hijos e hijas es una de las responsabilidades que los padres y las madres tenemos. Cuidarles, ver cuáles son sus necesidades son objetivos que incorporamos a nuestra vida diaria. Pero, ¿qué ocurre cuando esto se hace en exceso?, es decir, ¿qué ocurre cuando sobreprotegemos?

Si nos preguntamos qué tipo de persona quiero que sea mi hijo/a cuando crezca,  probablemente a la mayoría se nos pase por la cabeza cosas como: que sea responsable, autónomo, que tenga una autoestima adecuada, que sea feliz… Protegiendo en exceso podemos conseguir, generalmente, el efecto contario: los niños/as no asumen las responsabilidades correspondientes a su edad y no desarrollan plenamente capacidades porque no se les da la oportunidad, todas las tareas y las decisiones son realizadas por sus padres. Es resultado es que los niños/as suelen ser inseguros, con una autoestima más baja, tienen miedo a tomar decisiones y se hacen más dependientes.

Los niños/as necesitan límites para crecer de forma equilibrada, necesitan discutir y aprender a negociar, han de aceptar sus errores y aprender de ellos, asimilar las consecuencias de sus acciones, saber solucionar sus problemas y aprender a superar sus frustraciones. Las acciones como, por ejemplo, justificar todos sus actos y echar la culpa a otros, no marcar límites ni normas, preparar la mochila cuando lo pueden hacer ellos o ellas, buscar algo que ellos han perdido, no decir a nada que no, “te pongo el bocata en la mochila para que no se olvide”, “te he preparado la ropa para mañana”… llevan mucha carga sobreprotectora en ellas.

Gráfico Estilos Educativos


Puede ayudarnos a  reflexionar, sobre si estamos sobreprotegiendo o no, podemos hacer este ejercicio: apuntad en un papel todas las cosas que hacéis cada día por vuestros hijos/as. Después valoráis cuales pueden hacer ellos solo o con alguna ayuda.Para finalizar, estas son algunos ejemplos de pautas que os pueden servir para evitar proteger en exceso:-Mejor no evitarle los problemas. Hay que ayudarle a enfrentarse a ellos y si es capaz solo o sola dejarle.

-Cuando necesiten ayuda que la pidan. Si nos anticipamos a sus deseos y necesidades no veremos todo lo que son capaces de hacer, que es mucho, y ellos no tendrán la oportunidad de saberlo.

-Si reímos las gracias que no son adecuadas a su edad propiciaremos el comportamiento infantil. Tenemos que fomentar las conductas apropiadas a su edad.

-Aunque su idea vaya a desembocar en un fracaso, deja que lo intente. De esta forma le damos la oportunidad de aprender de sus errores y elevamos su tolerancia al fracaso. Es un aprendizaje fundamental para la vida.

-Tenemos que informar claramente a los niños/as donde empiezan y acaban los límites dentro de la familia.

Basado en “Cómo fomentar la responsabilidad” de Jesús Jarque en la Editorial Gesfomedia.

Anuncios

Opinión o duda

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: